TRAMPOLÍN DEL CONTRABANDO

Los llamados “Marco Polo” de Tepito reciben en la Zona Libre de Belice cargamentos de fayuca traída de China * La mafia de contrabandistas introduce al país productos que tienen como destino final la Ciudad de México * Protegidos por una red de autoridades aduanales y policíacas, pagan jugosos sobornos para tener paso libre * Sin embargo, en el último mes han sido golpeados por la amenaza del coronavirus en el gigante asiático, lo que ha frenado sus viajes para comerciar y trasladar mercancías

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ZONA LIBRE DE BELICE, COROZAL.- La Zona Libre de Belice alberga a una de las mayores mafias de contrabandistas de fayuca china que primero es introducida a Quintana Roo y posteriormente se lleva para su venta a la Ciudad de México, quienes operan con la protección de las autoridades aduanales y federales.

Se trata de la Unión Tepito, grupo dedicado al contrabando de fayuca que ahora ve amenazado su ilícito pero muy redituable negocio, ya que la epidemia del coronavirus le cerró las puertas a la importación de los productos de origen chino, los cuales eran enviados en grandes cargamentos a la Zona Libre de Belice y desde ahí se introducían al país para su venta en la Ciudad de México.

De la Unión Tepito se desprenden los llamados “Marco Polo” de Tepito, el origen de éstos se remonta a más de una década, y se les dio este nombre porque año con año cientos de compradores experimentados, en su mayoría personas sin estudio, han viajado a China en busca de mercancía de moda que puedan comercializar a precios atractivamente bajos.

Por todos los años dedicados a esta ilícita actividad, los “Marco Polo” conocen China como si fuera la palma de su mano, saben perfectamente dónde están ubicadas las fábricas que dan los mejores precios y las maquilas que hacen la mejor imitación de productos de lujo, así como en dónde se manufacturan los productos más novedosos.
Los “Marco Polo” de Tepito llegan al gigante asiático sin ningún conocimiento de mandarín ni inglés, valiéndose únicamente de una calculadora y de sus habilidades de regateo con lo que tratan de conseguir el mejor precio posible en compras al mayoreo.

La barrera del idioma no existe para ellos, todo se reduce a una dura competencia de señas, sumas y restas con sus contrapartes asiáticas, a quienes les llegan a comprar hasta más de 10 mil dólares estadounidenses en mercancía por cada viaje que hacen, que son más de 200 mil pesos.

La Zona Libre de Belice juega un papel muy importante en esta gran mafia de fayuca china compuesta por comerciantes y hampones que hacen posible la llegada de los productos asiáticos hasta la Ciudad de México, los cuales son distribuidos y comercializados en el Centro Histórico, Tepito y otras zonas de importancia.

Una vez que los “Marco Polo” viajan al país asiático y hacen toda la compra que necesitan, la mercancía es almacenada en grandes contenedores que son enviados vía marítima hasta Centroamérica, luego hacen escala en la Zona Libre de impuestos de Belice, donde también opera el Grupo Tepito.

Desde el paraíso fiscal beliceño, y gracias a una vasta red de corrupción, sobornos y complicidades con aduaneros y otras autoridades federales, la mercancía logra ser empacada, transportada vía terrestre e introducida a Quintana Roo, desde donde emprende su viaje final a la Ciudad de México.

Se trata de un meticuloso, añejo y muy complejo contrabando de mercancía que entra al país sin el pago de impuestos y sin los sellos de la Secretaría de Hacienda.
El primer filtro en pasar es la aduana mexicana de Subteniente López, donde los aduaneros reciben sus respectiva “mochada” para hacerse de la vista gorda, el soborno que sacrifican los “Marco Polo” es mínimo comparado con los cientos de miles de pesos que cruzan en fayuca.

Luego inician su viaje hasta la Ciudad de México donde también tienen que pagar su “cuota” a la Policía Federal y hasta elementos de la nueva Guardia Nacional, aunque no todos llegan a corromperse, por lo que tienen que ser muy cuidadosos para no ser atrapados por las autoridades.

En el camino también pueden toparse con policías estatales y hasta municipales que aprovechan para pedir su pequeña “tajada del pastel”.

La mercancía china es trasladada en grandes camiones, algunos de hasta doble remolque, y en todo el trayecto hasta llegar a la Ciudad de México dejan una estela de sobornos y complicidades, que como ya se dijo antes empieza con los aduaneros, siguiendo con la Policía Federal y otras autoridades.

Cuando llegan al centro del país lo hacen de madrugada, a los “Marco Polo” ya los esperan decenas de cargadores que en tan sólo pocos minutos se encargan de bajar y almarcenar la mercacía, la cual posteriormente es distribuida a los socios vendedores y/o revendida a otros comerciantes.

Es un negocio tan vital para la Unión Tepito como lo es la venta de drogas, pero por la epidemia del coronavirus ahora lo ven amenazado, ya que desde hace varias semanas se han restringido los viajes a China, de manera que los “Marco Polo” no han podido abastecer de fayuca la Ciudad de México.

Desde hace más de un mes ningún “Marco Polo” ha podido viajar al país asiático, pues la alerta mundial por la epidemia del coronavirus ha detenido a estos negociadores de la Unión Tepito, los viajes a Asia están suspendidos y en la Zona Libre de Belice no ha llegado más fayuca china, o al menos no en las cantidades acostumbradas.

Fuente: POR ESTO!

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