La inflación en productos de alta rotación reduce el ticket promedio y obliga a los comerciantes a trabajar jornadas más largas.
Las denominadas tienditas de la esquina atraviesan por un panorama complicado ya que cuatro de cada 10 clientes, vieron disminuidos sus ingresos, lo que afecta en el gasto que mantiene una presión ante la inflación.
De acuerdo con la encuesta semestral que presenta la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC), los productos que más se consumen traen alzas de entre 50 y 70%. El presidente del organismo, Cuauhtémoc Rivera, mencionó que las alzas más fuertes se concentran en refrescos (74 %), cigarros (66 %) y botanas (57.4 %).
Las familias han recortado la compra de enlatados, embutidos y dulces. Casi la mitad de los clientes pide fiado en los comercios de barrio.
El reporte confirma la presión sobre los márgenes de ganancia de las tienditas: la inflación en productos de alta rotación reduce el ticket promedio y obliga a los comerciantes a trabajar jornadas más largas para alcanzar el punto de equilibrio.La encuesta también revela que el consumo se ha precarizado. Muchos hogares destinan la mayor parte de sus ingresos a alimentos básicos y dejan de lado productos complementarios que antes generaban movimiento en las tiendas.
Este ajuste en los hábitos de compra reduce el volumen de ventas y estrecha aún más las utilidades de los pequeños negocios, que ya enfrentan costos operativos al alza.
En Quintana Roo el diagnóstico es el mismo. Rafael Ortega Ramírez, vocero de la Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo Canaco-Servytur, insistió en que los últimos meses en que los micro y pequeños negocios “se están hundiendo”.
En 2025 se registraron entre 500 y más de 750 cierres o bajas de socios; muchos migraron a la informalidad. Las ventas del sector formal cayeron entre 30 y 40 % en el segundo semestre de ese año y la tendencia se mantiene en 2026.
Al menos ocho de cada 10 comercios necesitan créditos para sostenerse, pero los requisitos bancarios dejan fuera a la mayoría.
Otros sectores de ventas minoristas también reportan el mismo fenómeno. En Cancún los tianguistas reportan caídas de hasta 40 % en ventas por las altas temperaturas. En Playa del Carmen, decenas de locales de la Quinta Avenida han cerrado ante la baja afluencia turística y la presión de la inseguridad.
La combinación de precios altos, menor poder adquisitivo y problemas de seguridad mantiene al pequeño comercio del estado en una situación de supervivencia.
Fuente: SIPSE








