El PRI con el desafío de conservar dos estados en su poder, Hidalgo y Oaxaca, enfrenta el reto de reinventarse o fracasar

El PRI, dividido, enfrenta el reto de reinventarse o fracasar El PRI inicia 2022 con el desafío de conservar dos estados en su poder, Hidalgo y Oaxaca, aunque los conflictos internos amenazan con debilitarlo hacia las elecciones.

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Una foto del dirigente nacional, Alejandro Moreno Cárdenas, y el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad Meneses, dejó ver que las cosas no están tan bien al interior del Partido Revolucionario Institucional (PRI), rumbo a las elecciones de 2022, donde el partido busca conservar las dos entidades en su poder de las seis que están en juego.

Luego de varios días de tensión y acusaciones entre ambos, quedaba claro que, por lo menos, en una de las dos entidades no había “unidad”. Moreno Cárdenas había acusado a Fayad Meneses de estar de lado del poder y querer entregarle el gobierno a Morena, y viceversa el mandatario señaló a su líder de imponer una candidatura por la vía de Acción Nacional, el aliado del tricolor en los últimos comicios junto con el PRD.

Si bien los números no le dan al PRI para competir solo, el dilema del partido en los últimos años ha sido poner la balanza de lado que lo va a redituar más políticamente, como lo está haciendo en el proceso actual donde decidió ir en alianza con PAN y PRD en cuatro estados (Aguascalientes, Hidalgo, Durango y Tamaulipas) y en dos más solo: Oaxaca y Quintana Roo.

“En cada estado su alianza es diversa y tiene una lógica distinta… el dirigente nacional juega dependiendo de qué le conviene más en su relación en la búsqueda de una candidatura a la presidencia”, dice Gustavo López Montiel, politólogo del Tecnológico de Monterrey.

Es muy diverso en la forma en la que el PRI se presenta en esta elección, va a obedecer a una dinámica local.

Desde 2018 que el PRI perdió frente a Morena y Andrés Manuel López Obrador en las elecciones presidenciales con la votación más baja en su historia, el partido ha intentado reconfigurarse y conservar lo que le queda de poder a lo largo del país.

“Cada elección tiene sus particularidades, se llevan a cabo en contexto distinto, y los partidos tenemos que diseñar y planear en razón de nuestra capacidad, particularmente en nuestro partido, en razón de la presencia territorial en todo el país”, señala el secretario de Acción Electoral del PRI, Carlos Iriarte Mercado.

El expresidente municipal de Huixquilucan y diputado federal reconoce que el “contexto es complejo” y expone que por ello están preparándose y a partir de ello construyeron una alianza “potente y competitiva” que confía los lleve a buenos resultados en las próximas elecciones.

De los cuatro estados en los que van en alianza, en dos irán abanderados del PRI, Esteban Villegas en Durango y Carolina Viggiano, actual secretaria del partido, en Hidalgo, pero de continuar con los resultados en las elecciones previas, incluso ya en la coalición Va por México, perderían también sus bastiones actuales.

De 19 estados que gobernaba el PRI en 2015, actualmente solo gobierna cuatro, de los cuales Hidalgo y Oaxaca están en disputa este año, por lo que solo le restarían Coahuila y Estado de México, donde habrá proceso electoral en 2023. El panorama se ve complicado rumbo a 2024, donde podrían llegar sin ningún estado en su poder.

Al respecto, Iriarte Mercado sostiene que no se trata nada más de medir las gubernaturas, sino los avances que han tenido desde 2018 que fue su punto más bajo y han tenido diversos crecimientos, además de que recuerda que con la coalición legislativa se logró frenar que el partido en el poder haga reformas constitucionales.

“Más allá de una gubernatura o un espacio de representación popular, crecimos en participación, crecimos en votación respecto a nuestro punto más bajo que fue en el 18 y adicionalmente obtuvimos mayor número de curules en la Cámara federal, mayor número en cámaras locales, tenemos presencia en cada una de las legislaturas locales, el número de municipios y población que gobernamos también creció”, advierte.

Para él, “hay otros datos” más allá del número de gubernaturas, como la presencia territorial, y afirma que en su caso, el tricolor tiene presencia en todo el territorio, además de que comenta que una de las pláticas que se están teniendo es que la alianza alcance también los espacios de gobierno y participen también los aliados.

El PRI ha optado por ir solo en Oaxaca, donde actualmente gobierna Alejandro Murat, quien también ha sido señalado de tener un acercamiento con el presidente López Obrador, y en Quintana Roo, donde el último gobernador emanado del partido fue Roberto Borge, quien está en prisión por los delitos de aprovechamiento ilícito del poder, peculado y desempeño irregular de la función pública.

El académico del Tecnológico de Monterrey afirma que el PRI tiene el reto de poder reconfigurarse como fuerza política en los estados donde ha perdido afiliados y en los que no se había visto como una opción viable, como Quintana Roo, pero también el no dividirse, como pasó en Hidalgo, donde se vio una confrontación entre dos grandes estructuras políticas dentro del PRI, lo que puede ser aprovechado por Morena.

No obstante refiere que el partido tiene pocas armas para reconfigurarse, tanto por la desbandada que ha habido en el partido hacia otras fuerzas, principalmente Morena y Movimiento Ciudadano, y la falta de perfiles fuertes, pues señala que algunos como Manlio Fabio Beltrones u otros gobernadores están operando con “bajo perfil”, porque parte importante de la ofensiva del gobierno federal gira en torno a intereses que se configuraron en gobiernos pasados.

“Es un escenario complicado en términos de una posible transformación, creo que el PRI no tiene los elementos ahora para hablar de una transformación (…) creo que ahora los liderazgos y estructura está muy debilitada para eso”, afirma, pese a que reconoce que todavía es una fuerza capaz de aglutinar a un porcentaje importante del voto a nivel nacional, además de que puede ubicarse como un espacio al que puede regresar algunas de las estructuras que se fueron.

En ese contexto, el partido se enfrenta a otro proceso electoral donde busca salir avante, en medio de llamados de unidad y de fortalecimiento, frente a un Morena que cada vez suma más estados y poder en el país.

Invitaciones de AMLO a priistas

En medio de las pugnas internas y el descontento, el dirigente tricolor enfrenta las invitaciones y acercamientos de priistas al gobierno de López Obrador. Este lunes 17, la Secretaria de Relaciones Exteriores dio a conocer una lista de 15 nuevos cónsules y embajadores, entre los que destacan los exgobernadores Claudia Pavlovich y Carlos Aysa, de Sonora y Campeche, para ser los próximos embajadores asentados en Barcelona y República Dominicana.

Horas después del anuncio, el dirigente nacional, Alejandro Moreno, hizo un llamado a ambos a no aceptar esos cargos para los que fueron nominados, pues de lo contrario podrían llegar a ser expulsados.

Incluso, también este lunes, el gobernador de Hidalgo, Omar Fayad asistió con los mandatarios de Morena que fueron a la Cámara de Diputados a respaldar la reforma eléctrica del presidente López Obrador.

Fuente: marcrixnoticias

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