Flor Amargo: “Con el arte callejero se combate la violencia en México”

La artista mexicana reflexiona sobre su música después de que fuera detenida por tocar en el centro de Guadalajara. El próximo marzo actuará en el festival Vive Latino

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Toca el piano y la batería a la vez mientras canta sus propias canciones. Todo en Flor Amargo (Oaxaca, 1986) es ritmo, compás y energía. Emma Mayte Carballo, su nombre real, dio a conocer su música gracias a las redes sociales, sus actuaciones en las calles y el metro tanto de México como de medio mundo, por el que viaja difundiendo la cultura mexicana.

Atiende la entrevista con Verne desde Las Vegas donde asiste a un encuentro con productores. No siempre ser artista callejera, como ella se define, es agradable. El calor de la gente llega directo pero también, los golpes de la policía. El pasado 11 de enero fue detenida en el centro de Guadalajara por “alterar el orden público” con sus instrumentos y sus amplificadores.

Gracias a su legión de fans en redes sociales, el altercado con la policía llegó a oídos, entre otras personas, de Beatriz Gutiérrez Müller, esposa del presidente López Obrador, que intercedió por ella. “Me sentí muy humillada. Agarraron mis instrumentos y se los llevaron”, cuenta la artista.

Días después, el ayuntamiento de Guadalajara dijo que analizará crear un día para el artista callejero en la ciudad. A Flor Amargo le llena de satisfacción que lo que sucedió haya servido para hablar de la imposibilidad que tienen muchos artistas de trabajar en los espacios públicos. “Lucho porque el arte callejero sea tratado con dignidad. En la calle surgieron grandes como Charles Chaplin o Edith Piaf, quiero que vuelva a ser un lugar donde se exprese el artista”, explica Amargo.

Llena salas de conciertos, prepara un documental con Sony Music y el próximo marzo formará parte del Vive Latino, uno de los festivales más importantes de Latinoamérica. Eso con un pie. El otro lo mantiene pegado en la banqueta (la acera), el lugar que la convirtió en lo que hoy es.

La mexicana participó dos veces en el programa televisivo La Voz. Recuerda con ironía como varias discográficas le dijeron que nunca triunfaría, que su nombre «que era muy feo» no vendería discos y eso la sumió en una profunda tristeza. “Perdí mi trabajo y empecé a tocar en las calles, a ser una artista libre y a hacer todo lo que me apasionaba. Al final me asomaba en el sombrero y empecé a notar que podía pagar toda mi semana, después empecé a vender mis discos y a monetizar mis videos”, cuenta la artista.

Lo mismo se marca una improvisación en la que agita su cuerpo menudo y sus rizos descontrolados, como toca con maestría a Mozart al piano y después pasa a cantar La Llorona mientras su público rompe en aplausos. Define su arte como “emociones hechas música para curar el alma”, algo que ha bautizado como “katartic pop”.

Flor Amargo está convencida del poder de la música en las calles, “nuestro escenario es el corazón de cada persona. Hay que enseñar a los jóvenes a ser artistas. Con el arte callejero se puede combatir la violencia en México”. El próximo 26 de enero inaugurará una escuela en la Ciudad de México donde dará talleres para formar nuevos artistas. “Terminamos en trabajos que no nos gustan porque no hay puertas para el arte en México”, señala la cantante. “Los mexicanos necesitamos el arte. No saben que un artista urbano, a veces, salva vidas”, dijo recientemente en un video dirigido a sus seguidores.

Fuente: elpaís

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