El descanso adecuado no solo es un derecho humano, también es la clave para un mejor aprendizaje, desempeño laboral e incluso para evitar la aparición de algunos padecimientos y enfermedades mentales.
Sin embargo, la mayor parte de la gente en todo el mundo no descansa adecuadamente. De acuerdo con un reciente estudio realizado por la firma sueca Ikea entre 57 mil personas de todo el mundo, los participantes duermen, en promedio, 80 minutos al día menos de lo que desearían.
De acuerdo con proyecciones hechas por la propia compañía sueca, este déficit del sueño implica que, cada año, estas personas pierden el equivalente a 20 días de descanso, lo que merma sus capacidades físicas.
El estrés, el uso de la tecnología y los espacios poco adecuados para dormir destacan entre las causas para este déficit del sueño que, según el estudio, lideran Estados Unidos y Noruega. En contraparte, China es el sitio donde mejor se duerme en el planeta.
Una alegría interrumpida
Aunque según la investigación de la empresa sueca señala que siete de cada 10 personas identifican a dormir como una de las alegrías más grandes en su día a día, una de cada cinco personas emplea medicamentos para conciliar el sueño, y cinco de cada 100 depende de ellas a diario.
El mundo desarrollado y la tecnología podrían tener algo qué ver con ello. El estudio de Ikea demostró que el 40 por ciento de las personas tienen un exceso de pensamientos antes de dormir e incluso episodios de ansiedad.

Un 72 por ciento aprovechan los minutos antes de caer dormido para revisar por última vez las notificaciones del celular, cifra que se eleva hasta el 86 por ciento entre los chicos de 18 a 24 años de edad.
Por último, cuatro de cada 10 afirmó ver la tele antes de dormir y un 24 por ciento de los encuestados usa la computadora en la cama, lo cual hace que la calidad de su sueño sea mucho menor.
¿Cómo mejorar el sueño?
De acuerdo con una fórmula hecha por el doctor Tom Crawford, de la Universidad de Oxford, para Ikea, esto es lo que debes hacer para mejorar tu sueño
- Reduce la luz y el ruido en tu recámara
- Establece una rutina en la medida de lo posible
- Sincroniza tu reloj biológico con las horas de luz y oscuridad natural
- Haz de tu recámara tu santuario, con luz tenue y ordenada
- Evita el uso de pantallas hasta unos 20 minutos antes de dormir
- Aliméntate sanamente y haz ejercicio








