El abandono y deserción del tratamiento antirretroviral para el VIH, ocurre principalmente por factores como el estigma.
Hasta el mes de agosto del año en curso y de acuerdo a cifras de las autoridades de salud, se han realizado en todo el estado casi 40 mil pruebas de VIH, y las personas que han salido positivas han iniciado su tratamiento.
Roberto Guzmán, director de Red Positiva en Cancún, indicó que es muy difícil que una persona que fue detectada con VIH deje su tratamiento, porque en ello va en juego su salud y su vida. Sin embargo, reconoció que se está por debajo de las acciones de detección en el estado al menos en un 20 por ciento, de acuerdo a las metas que tiene la Secretaría de Salud Federal para el 2030.
Pero además el tema laboral da como resultado que muchos trabajadores del sector hotelero que tienen VIH no puedan acudir a sus tratamientos en las citas pactadas, por lo que son atendidos dos a tres meses después. Esto no significa que estén abandonando su tratamiento.
De acuerdo a cifras de la Comisión Nacional de VIH-Sida (Conavihsida) afirma que 85 mil personas registradas con VIH en el país, más de 22 mil 558 abandonaron su tratamiento por temor a la discriminación.
En ese tema el activista en Cancún expresó que en efecto son diversas las causas que pueden hacer que una persona abandone su tratamiento.
Expresó que el abandono y deserción del tratamiento antirretroviral para el VIH en México ocurre principalmente por factores como el estigma social, las barreras de acceso geográfico o administrativo y los efectos secundarios de los medicamentos.
«Sin embargo, en Cancún se tiene una situación diferente, y no es tanto el abandono de sus tratamientos, pues sí hay medicamentos suficientes», dijo.
Comentó que en muchas ocasiones por el tema de cargas de trabajo, las personas que tienen VIH no logran acudir a tiempo a sus citas con el sector salud para la entrega de medicamentos.
Esto da como resultado que le reprogramen su cita para un mes después y mientras tanto suspenden su tratamiento.
Otros factores por los que suspenden sus tratamientos son las reacciones adversas iniciales a ciertos fármacos. Así como factores socioeconómicos por gastos de traslado hacia los centros de atención especializada.
Recordó que el tratamiento antirretroviral se otorga sin costo en el sector público a través de la Secretaría de Salud y los servicios estatales, sin importar si la persona cuenta o no con seguridad social.
Fuente: SIPSE








