CHETUMAL, MX.— Aunque aseguró que las cámaras de solapa entregadas a policías municipales han dado resultados positivos en el combate a la corrupción, el titular del Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública (SESESP), Adrián Martínez Ortega, anticipó que los próximos equipos que se adquieran contarán con un sistema que impedirá que los elementos puedan apagarlos durante su jornada de trabajo.
El funcionario aclaró que, hasta el momento, no se tiene reporte de que algún policía municipal haya desactivado deliberadamente su cámara de solapa; sin embargo, explicó que la intención es prevenir esa posibilidad mediante el uso de tecnología que mantenga los dispositivos encendidos de manera permanente.
Martínez Ortega informó que actualmente alrededor del 40 por ciento de los policías municipales de Quintana Roo ya cuentan con cámaras de solapa y adelantó que en los próximos meses se prevé la adquisición de entre 600 y 800 equipos adicionales.
El objetivo, dijo, es que alrededor de 2 mil 500 elementos municipales dispongan de este equipo tecnológico. “Pretendemos que este año alcancemos la meta de equipar al 50 por ciento de los policías municipales y que para 2027 la cobertura llegue al 80 por ciento”, señaló.
Explicó que el Secretariado Ejecutivo se encuentra en proceso de licitación para la compra del nuevo equipamiento y que la cantidad final dependerá de las propuestas económicas que presenten los proveedores.
“Estamos buscando una cámara con mayores niveles de seguridad, una que el elemento no pueda apagar por cuestiones de seguridad y que además permita el monitoreo en tiempo real. Por eso estamos ajustando los montos de la licitación. Buscamos adquirir entre 600 y 800 cámaras este año para entregarlas a las corporaciones municipales”, explicó.
El titular del SESESP insistió en que, hasta ahora, no existe registro de que algún policía municipal haya apagado su cámara de solapa durante un servicio, aunque precisó que la supervisión operativa corresponde a la Secretaría de Seguridad Ciudadana.
Reconoció que algunos de los dispositivos entregados en la primera etapa del programa sí permiten ser apagados, debido a que fueron adquiridos conforme al presupuesto disponible y a las características técnicas que podían obtenerse con los recursos autorizados.
En ese sentido, señaló que corresponde a los mandos de las corporaciones municipales verificar que los elementos hagan un uso adecuado del equipo y cumplan con los protocolos establecidos.
Finalmente, Martínez Ortega reconoció que la adquisición de tecnología de mayor capacidad depende, en buena medida, de los recursos provenientes de fondos federales, cuyos montos y reglas de operación limitan el tipo de equipamiento que puede adquirirse.
No obstante, consideró que, además de fortalecer la tecnología, es indispensable continuar con la profesionalización de los cuerpos policiales para garantizar un uso responsable de las cámaras de solapa y reforzar las estrategias de transparencia y combate a la corrupción en los municipios del estado.
Fuente: NC








