El riesgo de la negación afirmativa

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También valen los emisarios no identificados. Disfraces para sugerir las intenciones antes de la irrupción directa. Y en eso también tiene talento el expresidente

Nada supera en política a la intuición. Esa suprema y delicada percepción del momento exacto. Otro alto recurso es tirar la piedra y esconder la mano. En ambos recursos Andrés López –taimado y cazurro– es catedrático.

También valen los emisarios no identificados. Disfraces para sugerir las intenciones antes de la irrupción directa. Y en eso también tiene talento el expresidente, diestro en recursos de maña y artimaña; medias verdades, mentiras completas con la frialdad del fullero y el fanatismo del cruzado.

Hoy López ha desperdigado por su redes y granjas el rumor de una gira dizque para promover un dizque libro sin ciencia. Irrumpir en medio de la tormenta, con un gobierno con escasez presupuestal antes del inestable año electoral sería un desprestigio para la presidencia, aunque hoy la presidenta misma defienda la suposición.

“No tengo ninguna información de qué el presidente López Obrador vaya a hacer una gira. Es falso. (…) Es decir en el supuesto de que quisiera hacer una gira… ¿Qué tiene (tendría) de malo?, pero no va hacer la gira”

Si no la va a hacer, no tiene caso ni siquiera suponerlo y plantearlo. Y si se trata de una falsedad, como dijo, pues menos. Si la presidenta niega tener información, no tendría entonces por qué practicar el bordado en el vacío, excepto si no está tan vacío. Al negar una cosa.

Argumentar las posibles bondades parece una temprana y preparatoria exculpación. Una defensa ante quienes dirían: no puede sola.

¿Para que entonces incurrir en la culpabilidad o inocencia siempre por comparación?

–“…Ahora supóngase que decidiera hacer una gira. Calderón viene a apoyar a la gobernadora de Chihuahua, es un expresidente”.

Sí, pero Calderón no es SU expresidente (aunque ella nunca use el prefijo ex) ni ha sido señalado como parte dominante de un maximato con los variados matices de la palabra.

Tampoco FCH construyó un primer piso para encargarle el segundo, ni creó el movimiento que la llevó al poder, ni la llevó el ardua gira durante la dependiente transición ejecutiva.

Si todo esto proviene de rumores de adversarios y enemigos, flaco favor se hace convirtiéndolos en discurso de la Jefa del Estado. Otro podría ser el abogado. Hay muchas formas de preparar el cultivo. El arado, el barbecho, la quema, pero todo tiene una finalidad: la siembra.

Y hoy la presencia preelectoral de Andrés López ya está sembrada gracias a una negación. Una negación fraseada así es contraproducente. La saca de foco a ella. Bendita oportunidad, diría el viejo zorro.

INE

Se vea como se quiera, pero en el Instituto Nacional Electoral se armó la gorda, diría mi abuela. Bien gorda.

Fuente: Heraldo de México

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