¿Otra diputada cachirul del PAN?

Sería terrible que se probara que el PAN de Marko Cortés y Jorge Romero también en este caso intentó robar espacios a grupos no suficientemente representados a pesar de años de lucha.

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Nadia Sanders es una experimentada periodista que de un tiempo a la fecha se ha reconocido como afrodescendiente.

El reconocimiento de la ascendencia afromexicana es una decisión individual a partir de la genealogía de la persona y que puede o no reflejarse en el fenotipo, me explica Nadia, a quien conozco de años atrás.

Si una persona es de piel oscura o si tiene pelo afro pero es blanca, nadie puede decirle que es o no es afrodescendiente. Lo que es un hecho es que las personas de piel negra y pelo rizado han sido racializadas y discriminadas durante siglos, quedando excluidas de derechos y no se diga de espacios de poder y representación. En ese caso, las personas de tono de piel más claro han sido más privilegiadas.

Lo anterior, independientemente de que haya regiones en las que la población afromexicana se concentra más que en otras, y estados donde se reconocen municipios afromexicanos (con al menos 40 por ciento de población de ese origen). Las entidades con mayor población afromexicana son Guerrero (6.5 por ciiento), Oaxaca (4.9 por ciento) y Veracruz (3.3 por ciento).

La autoafirmación de esa ascendencia a menudo va acompañada de la manifestación pública de la misma. Son personas que al reconocerse con esa herencia la explicitan en su entorno y, frecuentemente, dialogan y promueven el diálogo al respecto de la misma.

La visibilidad de la condición afromexicana en nuestro país se ha logrado por la lucha de muchos años de diversos activistas. Al grado de que hoy los partidos políticos deben incluir, en procesos federales como el del 6 de junio pasado, al menos cuatro fórmulas de candidaturas afromexicanas, de las cuales tres deben ubicarse en alguno de los 300 distritos en que está dividido México y la restante ha de entrar por la vía de representación proporcional en los primeros 10 lugares (lo que hace viable su ingreso a San Lázaro), cumpliendo por supuesto además con el principio de paridad de género.

En agosto se dio a conocer que el maestro Pedro Sergio Peñaloza Pérez, un activista de la causa afromexicana desde los 90, sería diputado en la presente legislatura. Él es originario de Cuajinicuilapa, Guerrero, y fue registrado en la lista de representación proporcional por el partido Morena.

Lo que no se sabe hasta hoy es que hay otra diputada de Guerrero que entró por la misma fórmula de acción afirmativa, pero a la que activistas que consulté no reconocen como alguien que haya hecho trabajo o activismo sobre la causa afromexicana o autoafirmación pública sobre su origen.

Las panistas Yesenia Galarza Castro, y su suplente, Silvia Martínez de la Cruz, registraron sus candidaturas a diputadas federales por el principio de representación proporcional. Ambas manifestaron ante las autoridades electorales que en su caso aplicaba la acción afirmativa: en la documentación oficial se dijeron de herencia afromexicana. Y el pasado 1 de septiembre, Yesenia Galarza Castro arrancó sus labores en San Lázaro.

¿Es Yesenia Galarza Castro descendiente afromexicana? Ella manifestó al registrarse por esa vía –también fue por la vía de mayoría relativa, pero entró por la de proporcional– que ésa era su condición. Sin embargo, las activistas de esa causa en Guerrero consultadas esta semana al respecto me dijeron desconocer trabajo, activismo o manifestación alguna de la hoy diputada con respecto a la afromexicanitud.

Las activistas, que pidieron el anonimato, me explicaron que para ellas hay ocho municipios afromexicanos en Guerrero, aunque las autoridades sólo reconozcan uno: Cuajinicuilapa, de donde es el diputado Peñaloza Pérez.

Los otros municipios reconocidos por las activistas son Marquelia, Juan R. Escudero, Cruz Grande, San Marcos, Cuautepec, Ayutla de los Libres y Copala. Es decir, de la zona de la Costa Chica.

En cambio, Yesenia Galarza Castro dice haber nacido en Acapulco pero se registró con domicilio en Tepecoacuilco de Trujano, en el centro del estado, lejos de la Costa Chica. Yesenia es hermana de un expresidente municipal de Tepecoacuilco.

El pasado 30 de agosto, a horas de instalarse la Cámara de Diputados, el Tribunal Electoral le tumbó al PAN una diputación que de manera fraudulenta había inscrito por acción afirmativa por el principio de población indígena. Se probó que la persona postulada no pertenecía a ningún pueblo indígena. Su suplente era ni más ni menos que el jurídico del Comité Ejecutivo Nacional panista.

Ahora tenemos el caso de Yesenia Galarza Castro, un nombre que activistas en Guerrero no ubican como parte de su lucha por reivindicar a la población afromexicana.

¿Estamos ante una usurpación de parte del PAN de una candidatura que debió ser para una persona afrodescendiente? Eso tocará decidirlo a las autoridades.

Sería terrible que se probara que el PAN de Marko Cortés y Jorge Romero también en este caso intentó robar espacios a grupos no suficientemente representados a pesar de años de lucha.

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