La vitamina D es de suma importancia para mantenernos sanos, por ejemplo, al tener impacto en la salud ósea y en el estado inmunológico
Las vitaminas, al igual que muchos otros nutrientes, son esenciales para mantenernos sanos y con un correcto funcionamiento del cuerpo y cuando notamos algunas alteraciones no sólo podemos presentar síntomas de malestar, sino que en algunos casos puede detonar enfermedades crónicas que requieren todavía más atención médica; de ahí que los médicos siempre nos pidan hacer un chequeo periódicamente para asegurarnos de que todo está bien.
Un ejemplo de deficiencia que puede ocasionarnos serios problemas es la de vitamina D, que de no tratarse a tiempo puede ocasionar enfermedades cardíacas, diabetes e incluso el tener la presión arterial alta, eso sin mencionar que en casos extremos, el riesgo de muerte también está latente. Ante todo esto, cuando los médicos la detectan, inmediatamente recetan suplementos de estas sustancias para erradicar el problema.
¿Pero alguna vez te has preguntado qué es lo que le pasa a tu cuerpo cuando tomas suplementos de vitamina D? Los cambios son muchos y así como te pueden ayudar a mejorar el cómo te sientes, también te pueden afectar si no sigues las dosis recomendadas por tu médico de cabecera. Es por ello que hoy te resolvemos una de las dudas más comunes sobre este suplemento y especialmente en cómo te afecta a la presión arterial.
Sin embargo, debes de tomar en cuenta que los resultados de investigaciones y estudios sobre el uso de suplementos de vitamina D son contradictorios, al menos así lo dice la Clínica Mayo y el sitio Very Well Health con un artículo firmado por la dietista Morgan Pearson.
¿Qué efectos tienen los suplementos de vitamina D en la presión arterial?
Los estudios únicamente tienen clara cuál es la relación entre la vitamina D y la presión arterial, pero cuando se habla de los suplementos de vitamina D las investigaciones tienen dos escenarios. Uno de ellos es cuando se muestran cambios positivos, mientras que el segundo no presenta ningún tipo de alteración.
De acuerdo con la dietista Morgan Pearson de la Universidad de Idaho, «lo más prometedor es que la vitamina D podría ayudar a reducir la presión arterial si ya se padece hipertensión y niveles bajos de vitamina D». Por supuesto, al no tener detalles claros sobre los efectos de los suplementos, únicamente se hala de un pequeño grano de arena para controlar la presión arterial alta que se presenta cuando hay deficiencia de esta vitamina, y sobre todo, «que no está garantizado».
«Los adultos mayores con niveles bajos de vitamina D e hipertensión arterial podrían ser los más beneficiados. Para ellos, tomar vitamina D puede ayudar a mejorar la presión arterial como parte de un plan integral que incluye una dieta saludable, ejercicio y posiblemente medicación», asegura la experta.
Cabe destacar que la experta no es la única en hacer hincapié en lo anterior, pues en ello coincide la Fundación Española del Corazón, al mencionar que para verdaderamente controlar los niveles de presión arterial alta lo más recomendable es iniciar con hábitos saludables que van desde evitar sustancias adictivas como el alcohol y el tabaco, el realizar ejercicio, mejorar la alimentación y evitar el consumo excesivo de sal.
¿Qué tiene que ver la vitamina D con la presión arterial?
La falta de vitamina D puede ocasionar que los niveles de la presión arterial se disparen y que por lo tanto, estén más elevados de lo que deberían; sin embargo, los efectos de esta sustancia en el cuerpo son todavía más complejos, ya que ya no solo se habla de la fuerza de la sangre contra las paredes de las arterias. sino que también de su grosor y flexibilidad, según la Clínica Mayo.
«La vitamina D puede modificar el modo en que algunas sustancias químicas del organismo controlan la presión arterial. También, parece que la vitamina mantiene flexible y sano el revestimiento de los vasos sanguíneos. Si tienes un nivel bajo de vitamina D, las arterias pueden volverse rígidas. Esto dificulta el flujo sanguíneo», detalla la Clínica Mayo en un artículo.
Cabe destacar que lo anterior no solo puede afectar en el tener la presión arterial alta, sino que también tiene un impacto directo con la diabetes y en la salud cardíaca que de acuerdo con los estudios mencionados por la misma fuente, señalan que un «nivel bajo de vitamina D parece aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas y de muerte por enfermedad cardíaca».
¿Qué efectos secundarios puede producir la vitamina D?
Los suplementos de vitamina D siempre deben de estar bien controlados y es por ello que se recomienda tomarlos únicamente con las dosis adecuadas y que recomiende un profesional de la salud. La razón de ello es que así como ingerirlos nos puede ayudar a tratar los síntomas ocasionados por la deficiencia, cuando se consumen en exceso se pueden presentar afecciones en la salud.
De acuerdo con los expertos, el ingerir demasiada vitamina D puede traer síntomas de molestia, pero también enfermedades graves y de importancia médica; aquí te compartimos los más comunes.
Arritmias
Confusión
Debilidad
Fatiga
Náuseas
Vómitos
Elevar los niveles de calcio
Problemas renales








