FELIPE CARRILLO PUERTO, MX.- Un total de 40 campesinos de Felipe Carrillo Puerto entregaron una solicitud a la presidenta municipal, Mary Hernández, para que ella y la gobernadora Mara Lezama Espinosa intervengan ante la Federación para activar de manera conjunta un seguro agrícola con el fin de que sean compensados con el pago del siniestro de sus milpas afectadas por la sequía.
La entrega fue encabezada por una comitiva integrada por comisariados ejidales de diversas comunidades rurales, quienes, en asamblea, memcionaron que antes existían mecanismos que permitían atender pérdidas ocasionadas por fenómenos climatológicos, pero que actualmente no cuentan con ese respaldo, por lo que buscan conocer qué alternativas pueden gestionarse para atender esta difícil situación que atraviesa el sector.
“Pedimos su importante intervención para que esta situación se solucione y se nos compense el pago de siniestro, tanto para nuestra gente como para muchos que por falta de recursos, tiempo o desconocimiento no alcanzan a participar, pues el municipio es nuestra prioridad y nuestra gente será siempre el bastión de su gestión como ejecutiva municipal”, se lee en el documento.

La solicitud fija un plazo de tres días hábiles para que las autoridades intevengan y atiendan sus peticiones como gremio planteadas en la asamblea del jueves 13 de agosto del 2026.
“Quedamos en espera de sus respetables atenciones en la brevedad posible en más de tres días hábiles y que estamos seguros de que resolverá para bien de nuestra gente”, concluye el documento.
En caso de no ser escuchados, los campesinos podrían tomar otras medidas, para que su exigencia se atendida por las autoridades.
Cabe mencionar que hace un año, la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca (SEDARPE) informó que no existia todavía un seguro contra lluvia, inundación, huracán, sequía y vientos, para proteger al campo, debido a la precariedad de los recursos con los que contaba esta dependencia.

La última vez en que se tuvo un seguro fue en el 2019 y se pagaron 18.3 millones de pesos, con un subsidio federal de 14 millones 709 mil 299 pesos y una aportación estatal de 3 millones 677 mil 324 pesos, para que cada campesino pudiera recibir en caso de que se dañaran sus cultivos, mil 500 pesos por hectárea, beneficiando a alrededor de 20 mil productores de maíz. El seguro fue pausado en la pandemia, pues los recursos fueron destinados a atender esta emergencia.
Fuente: NC








