El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que los agentes federales de inmigración no dejarán de realizar controles de tráfico, un día después de que las autoridades anunciaran una suspensión temporal de dichos controles.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que los agentes federales de inmigración no dejarán de realizar controles de tráfico, un día después de que las autoridades anunciaran una suspensión temporal de dichos controles tras el tiroteo mortal de dos hombres a manos de agentes en Texas y Maine.
«Debemos ser fuertes, duros e inteligentes, y NO PODEMOS renunciar a una de las herramientas más importantes y eficaces de ICE para la lucha contra la delincuencia: ¡LOS CONTROLES DE TRÁFICO!», escribió Trump en una publicación en las redes sociales.
El martes, funcionarios gubernamentales dijeron que la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE) ordenó a sus agentes suspender la mayoría de los controles de tráfico en todo el país después de que dos hombres fueran abatidos a tiros durante dichos controles con seis días de diferencia.
Este lunes, un agente del ICE mató a un conductor colombiano en la localidad costera de Biddeford, en Maine, a unos 24 kilómetros al sur de Portland. El pasado 7 de julio, un agente del ICE en Houston disparó mortalmente a un ciudadano mexicano mientras intentaba detener su vehículo.
«No se trata de un cambio de política, sino de una pausa temporal», declaró el martes Tom Homan, responsable de la política fronteriza de Trump, en una entrevista con Fox News Channel al referirse a la suspensión de los controles de vehículos.
«Se trata de una revisión a corto plazo para garantizar que los agentes de ICE estén seguros y actúen de forma correcta», explicó Homan, añadiendo que los agentes recurrirán a otras opciones para llevar a cabo las detenciones.
Los tiroteos consecutivos desencadenaron protestas en Maine, Houston y Boston, y plantearon dudas sobre la falta de cámaras corporales de los agentes del ICE.
El Departamento de Seguridad Nacional, que supervisa al ICE, calificó a ambos hombres de «extranjeros ilegales», pero reconoció que ninguno de ellos era el objetivo previsto de las operaciones de deportación que provocaron sus muertes.
Fuente: eleconomista








