El plan de saneamiento contempla la construcción de 10 nuevas plantas de tratamiento y la rehabilitación de otras 23 para mejorar la calidad del agua.
El Gobierno de México puso en marcha uno de los proyectos ambientales más ambiciosos del sexenio: el saneamiento de los ríos Atoyac, Lerma-Santiago y Tula, considerados por la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA) como los tres cuerpos de agua más contaminados del país.
La administración federal anunció una inversión de 20,000 millones de pesos durante el sexenio para recuperar estos afluentes, una estrategia que busca mejorar la calidad del agua, restaurar los ecosistemas y reducir el riesgo de inundaciones, además de beneficiar a 25 millones de personas que habitan en 10 estados y 61 municipios.
¿Cuáles son los ríos más contaminados de México?
Los tres ríos incluidos en el programa federal son:
Río Lerma-Santiago
Es el más extenso de los tres, con 1,360 kilómetros de longitud. Su cuenca atraviesa el Estado de México, Querétaro, Guanajuato, Michoacán, Jalisco y Nayarit, donde viven alrededor de 21.4 millones de personas.
Río Tula
Cuenta con 191 kilómetros de longitud y atraviesa el Estado de México e Hidalgo. De acuerdo con las autoridades, alrededor de 800 mil habitantes dependen de esta cuenca.
Río Atoyac
Con una extensión de 162 kilómetros, cruza los estados de Puebla y Tlaxcala y beneficia a aproximadamente 3.7 millones de habitantes.
¿Por qué están tan contaminados?
Según explicó la presidenta Claudia Sheinbaum, la contaminación de estos ríos tiene tres causas principales:
Descargas de drenajes municipales.Vertidos industriales que incumplen la normatividad ambiental.Azolve y acumulación de residuos sólidos.
Para revertir esta situación, el plan contempla la construcción y rehabilitación de plantas de tratamiento, obras de desazolve, reforestación de las cuencas, instalación de drenajes marginales y acciones para eliminar tiraderos clandestinos de basura.
¿Qué encontró el diagnóstico?
Antes de iniciar las obras, las autoridades realizaron un diagnóstico de las cuencas, cuyos resultados muestran la magnitud del problema:
3,202 descargas domésticas e industriales contaminantes.479 tiraderos clandestinos.460 industrias consideradas potencialmente contaminantes y prioritarias para su atención.Un 22% del suelo con riesgo de deforestación.Restauración en 11 Áreas Naturales Protegidas.
Además, se recorrieron más de 340 kilómetros de ríos, se realizaron muestreos en 322 sitios y participaron más de 6 mil personas en las labores de diagnóstico y planeación.
Fuente: El Economista








