La heroína que estafó a los nazis: «Escondió judíos en la casa de un oficial alemán»

La actriz Sophie Nélisse narra a ABC la historia real que hay tras 'La promesa de Irene', el nuevo largometraje que protagoniza

0
178

Sophie Nélisse recibe a ABC melena avellana al viento. Lo hace, eso sí, a través de videollamada; es lo que tiene residir en su Canadá natal. Solo atesora 24 primaveras, pero sabe cómo ganarse a su audiencia cual político bregado en mil ‘besaniños’. «Hablo un poco de español, lo practico con duolingo, pero cuando os embaláis no entiendo nada», bromea en castellano. Sonríe mucho, muchísimo, aunque la seriedad aflora cuando habla del eje que vertebra ‘La promesa de Irene’, el flamante largometraje que protagoniza y que se estrenará este mismo viernes en las salas de nuestro país: «La historia es terrible, pero también demuestra que un gesto pequeño puede tener un impacto muy grande».

El análisis es tan impecable como innegable. Nélisse interpreta a Irene Gut Opdyke; una jovencísima –y desconocidísima– enfermera católica que, después de que el Tercer Reich invadiera Polonia en la Segunda Guerra Mundial, ocultó a una docena de judíos durante nueve meses. La guinda es el dónde diantres se hallaba el escondrijo en cuestión: en las entrañas de la residencia de un oficial germano en la que trabajaba como ama de llaves. La historia es real, está más que documentada y ahora, ocho décadas después, llega a los cines de la mano de la directora Louise Archambault y el guionista Dan Gordon.

«Lo que hace que esta historia sea diferente es que se centra mucho en la esperanza. Hay muchas películas que retratan la época de forma cruda. ‘La promesa de Irene’ cuenta con escenas muy duras, pero explora la humanidad de los personajes», añade Nélisse. Y no son palabras vacías. Mientras lucha contra la técnica, porque los casi nueve mil kilómetros son duros hasta para las aplicaciones de videollamada, la actriz corrobora que no es una neófita en esta época y que sabe de lo que habla: «Conozco bien la Segunda Guerra Mundial. Me documenté mucho sobre el Holocausto cuando trabajé en ‘La ladrona de libros’». Hasta hizo maratón de películas sobre el tema: ‘La lista de Schindler’, ‘El niño con el pijama de rayas’…

Cuando recibió este guion, lo vio con otros ojos gracias a todo este bagaje previo; entendió que era una historia especial, única. «Leí una biografía de ella que escribió el guionista, vi varias entrevistas que concedió en la última parte de su vida y conocí a su hija», desvela. Esta última le permitió asomarse al carácter de Irene. «No quiso hablar de lo que había vivido. Lo llevó en secreto hasta que conoció a un negacionista del Holocausto. Entonces fue cuando entendió lo necesario que era compartir sus vivencias para que no se volviera a repetir algo así», sentencia Nélisse.

La actriz está convencida de que Irene era una mujer «fuerte, empática y humana»; una guerrera que sacrificó todo para proteger a aquella docena de judíos que habían trabajado con ella en una lavandería durante los primeros compases de la guerra. Y lo bastante aguerrida como para entregar su amor al mayor Rugmer, el oficial germano para el que hacía las veces de ama de llaves, cuando este descubrió a los polizones en su casa. Aunque, como subraya, la película demuestra que no todo fueron blancos y negros durante el Holocausto: «No excuso las acciones de este oficial, pero es cierto que era un hombre con un conflicto interior muy potente. Admiraba a Irene y le inspiraba ver lo que hacía. Tenía cierta humanidad porque, llegado el momento, no desveló a sus superiores lo que había sucedido».

Aprovechamos el momento para dar un pequeño tirón de orejas al guionista. Por entonces, Rugmer era un setentón; sin embargo, en la película frisa tan solo los cincuenta años. Al otro lado del mundo, Nélisse responde con otra sonrisa: «Fue bastante complicado dar con el actor que interpretara al mayor. Empezamos a rodar en la frontera polaca cuando arrancó la guerra en Ucrania. Costó encontrar intérpretes y equipo técnico dispuesto a afrontar ese peligro». En todo caso, no le parece sangrante la diferencia de edad. Lo importante, mantiene, es que haya quedado representada la relación, turbia y gris, que tuvieron ambos.

Lo que sucedió con unos y otros lo dejamos en el limbo de la intriga por deferencia hacia nuestra nueva amiga. Nélisse da las gracias, aunque, antes de cerrar la videollamada, hace una última petición: «Decid que me gustaría que los espectadores no se quedasen solo con la historia que se cuenta en la película. Querría que investigaran más sobre el personaje y sobre otros tantos héroes desconocidos que lucharon contra el Holocausto. Vivimos en una sociedad muy egoísta. Un gesto pequeño como ayudar a alguien con la bolsa de la compra puede tener un impacto muy grande. Hay que mirar hacia afuera y preocuparse por los demás». Y nosotros le agradecemos sus palabras; porque la reflexión es bella y profunda, sí, pero también porque nos ha servido en bandeja el final de la entrevista.

Fuente: ABC

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here