El Tribunal de Cuentas Europeo avisa: los préstamos a Ucrania podrían obligar a los Estados a poner más dinero

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El Tribunal de Cuentas Europeo pide más salvaguardias ante posibles impagos y señala costes por subvencionar los créditos. La garantía comunitaria puede traducirse en aportaciones adicionales, pero no acredita una pérdida ya producida.

Los préstamos europeos a Ucrania comprometen algo más que los desembolsos destinados a Kiev. La propuesta que la Comisión presentó el viernes 30 de octubre reabre un debate financiero que afecta también a las garantías y al pago de intereses. Ya en febrero, el dictamen 07/2026 del Tribunal de Cuentas Europeo advirtió de que posibles pérdidas pueden acabar en aportaciones adicionales de los Estados miembros.

Esa exposición no equivale a un agujero presupuestario ya materializado. El documento, aprobado el 5 de febrero, examina los riesgos de la propuesta del instrumento Global Europe para el periodo 2028-2034. Para interpretar sus cifras hay que separar lo prestado, el coste de financiarlo y lo que ocurriría si el beneficiario no devuelve el dinero.

La deuda común permite prestar pero también genera costes

La UE obtiene recursos en los mercados para financiar el préstamo de 90.000 millones destinado a 2026 y 2027. El Consejo completó el marco legislativo el 23 de abril. Su comunicado explica que la operación está respaldada por el margen de garantía del presupuesto comunitario y atiende necesidades presupuestarias y de defensa de Ucrania.

El respaldo presupuestario sostiene la operación frente a quienes compran deuda europea. No significa que todo el principal prestado se convierta de inmediato en gasto perdido. La UE capta fondos y concede financiación a Ucrania: el riesgo aparece si el mecanismo no dispone de los recursos necesarios para atender sus obligaciones.

El diseño de febrero contemplaba que los intereses se cubrieran con el presupuesto de la Unión. Según la posición publicada por el Consejo, la finalidad era ofrecer condiciones favorables y preservar la sostenibilidad de la deuda ucraniana. Que el prestatario reciba un crédito subvencionado no elimina el coste de captar ese dinero.

La garantía puede activar aportaciones de los Estados

Banderas ante la sede del Tribunal de Cuentas Europeo, en el barrio de Kirchberg (Luxemburgo)
Banderas ante la sede del Tribunal de Cuentas Europeo, en el barrio de Kirchberg (Luxemburgo). Foto: VT98Fan / Wikimedia Commons, CC BY-SA 3.0

El Tribunal de Cuentas advierte de la falta de provisiones para determinados préstamos a Ucrania. Una provisión reserva recursos por adelantado para absorber eventuales pérdidas. En el esquema examinado, la cobertura recae directamente sobre el margen presupuestario, lo que los auditores consideran un riesgo considerable.

Ese margen separa el máximo exigible a los Estados de los límites de gasto del marco financiero. El dictamen explica que puede operar como garantía de último recurso ante dificultades para atender la deuda. Una eventual reclamación de aportaciones adicionales depende de que esas dificultades lleguen a producirse; no es una factura nacional anunciada.

Según una estimación que recoge el Tribunal de Cuentas, subvencionar intereses y costes de préstamos existentes podría alcanzar 11.500 millones durante el próximo marco financiero. La estimación corresponde a varios años y no al principal de un solo crédito. El documento pide salvaguardias adicionales para afrontar un eventual impago y dar tiempo a los Estados a preparar posibles contribuciones.

La repercusión para España y los fondos previstos para 2027

Banderas de Ucrania y de la UE ante el edificio Berlaymont, sede de la Comisión Europea, en Bruselas
Banderas de Ucrania y de la UE ante el edificio Berlaymont, sede de la Comisión Europea, en Bruselas. Foto: Xavier Lejeune / Comisión Europea / Wikimedia Commons, CC BY 4.0

España tiene interés en este debate como Estado miembro del presupuesto común. El mecanismo descrito por los auditores permite entender la posible repercusión nacional. Sin embargo, las fuentes examinadas no fijan una factura específica para España ni permiten atribuirle un recorte concreto de otra política pública.

La Comisión propuso el viernes 30 de octubre habilitar los 45.000 millones restantes del préstamo para 2027. Su comunicación distingue la propuesta de decisión que debe aprobar el Consejo de la ejecución posterior. No presenta esa cantidad como un pago único ya realizado ni como una pérdida del presupuesto comunitario.

El próximo paso exige distinguir los acuerdos adoptados de las autorizaciones todavía propuestas. La Comisión sitúa esos 45.000 millones dentro del paquete de 90.000 millones para 2026 y 2027. Por su parte, el dictamen del Tribunal de Cuentas, centrado en el futuro instrumento Global Europe, reclama más protección frente a riesgos de crédito: su advertencia no certifica un impago actual.

Fuente: estrelladigital

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