Las plegarias crecen, se extienden como los brazos de ella hacia el cristo que tiene enfrente. Rezos, una fe que abraza las llagas del Señor de los Trabajos.
Son plegarias las que salen de Alfonsina: 54 años, madre de tres muchachos en edad de trabajar pero que no trabajan porque no hay empleo. Viuda desde 2021, despedida hace un año de una empresa de limpieza. Sin seguro social, sin casa propia, sin un futuro que la arrope, pide de rodillas.
Las plegarias crecen, se extienden como los brazos de ella hacia el cristo que tiene enfrente. Rezos, una fe que abraza las llagas del Señor de los Trabajos.
“Concédeme señor lo que te pido”. Alfonsina pide trabajo para ella y sus tres hijos. Las manos, crispadas por la artritis (casi como la del ábside del templo: una mano gigante, en relieve, denominada “La mano de Dios”, obra del escultor Mathias Goeritz) encienden una veladora como ofrenda.
La Parroquia de San Lorenzo, en la calle Belisario Domínguez, en pleno centro de la Ciudad de México, data del siglo XVII. Es la casa del Señor de los Trabajos más o menos desde los años 70 u 80 del siglo pasado, dice Daryl Soto, a quien casi todos los feligreses le dicen Padre, aunque en realidad es el ceremoniero de la Parroquia.
“A nosotros, los pobres, solo nos quedan los milagros”. A los 68 años, Octavio reza para que la albañilería le dé para comer, que alcance el dinero. Y pide más, que a sus cuatro hijos no les falte trabajo y salud.
“Está duro allá afuera”, dice.
Los datos también son duros. La Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo señala que durante el primer trimestre de este año la Cdmx registró 203 mil 26 desempleados, un 20 % más con respecto a los primeros cuatro meses de 2025.
A nivel nacional, el reporte de junio del Inegi, indica que el desempleo, de una PEA de 61. 9 millones, fue de 2.9 por ciento y la tasa de subocupación de 6.6. La informalidad laboral es escandalosa: 55 %.
A un costado del Señor de los Trabajos hay diplomas, copias de título de licenciatura, cartas de agradecimiento, fotos. Es el muro de los milagros.
“Señor de los Trabajos, te damos gracias por concedernos el trabajo que te pedimos en los Estados Unidos y las bendiciones que nos das. José Luis Villegas y Lucio Salinas. Diciembre de 2011”.
María del Rosario agradece por su carrera en Pedagogía y la familia Almanza Rosales, de Acámbaro, Guanajuato también deja constancia de un milagro. Todos invocan y agradecen.
El último empleo de Alberto fue en ventas, en 2024. Sufrió maltrato laboral, renunció y lo boletinaron. Habla de entornos laborales tóxicos, por eso viene al templo, donde encuentra el equilibrio, a través de la espiritualidad, que lo ayude a salir adelante.
Hace 21 años que Cristian Loredo visita el templo. Agradece a la vida, aunque hace cuatro meses que no tienen empleo. Era oficial de operaciones en Viva Aerobus.
“Sí, ha crecido la devoción”, dice Daryl, quien destaca el día 14 de septiembre como la fiesta anual del Señor de los Trabajos. Y es que, como dice don Octavio: está duro allá afuera.
Fuente: POR OLIVIER PAVÓN/Heraldo de México








