Las nuevas reglas que entrarán en vigor en 2027 causarían posibles retrasos, mercancías retenidas y mayor presión para las pequeñas empresas.
CANCÚN, MX.- Las reformas a la Ley Aduanera, que entrarán en vigor el 1 de enero de 2027, podrían elevar los costos de importación, generar retrasos en el despacho de mercancías y afectar la competitividad de las empresas de Quintana Roo, advirtió Sergio León, representante de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco).
El empresario señaló que el estado consume alrededor de 23 mil millones de dólares anuales en productos como alimentos, bebidas, textiles, calzado, materiales de construcción y artículos de decoración, de los cuales aproximadamente 60 por ciento proviene del extranjero. Por ello, consideró que los cambios en los procedimientos de revisión aduanera podrían repercutir en las cadenas comerciales, productivas y turísticas de la entidad.
Entre los principales cambios que mencionó se encuentran una mayor vigilancia del Servicio de Administración Tributaria (SAT) y de las autoridades aduaneras sobre el valor declarado de las mercancías y los gastos asociados con su traslado.
También advirtió que los productos cuyos precios sean considerablemente inferiores a los de mercancías comparables podrían ser objeto de revisiones y de embargos precautorios, mientras que los importadores y agentes aduanales enfrentarán mayores obligaciones para justificar sus operaciones.
En entrevista con Radio Fórmula, León cuestionó la falta de claridad que, a su juicio, existe sobre los criterios que se utilizarán para determinar cuándo un precio representa una posible subvaluación.
Como ejemplo, mencionó que un vaso de marca puede costar 10 pesos, mientras que uno genérico adquirido a granel puede venderse por 50 centavos, sin que necesariamente exista una irregularidad. Afirmó que las diferencias pueden responder a la marca, el proveedor, el volumen de compra y la capacidad de negociación de cada empresa.
El representante empresarial reconoció que combatir el contrabando, la evasión fiscal y las prácticas comerciales fraudulentas puede favorecer una competencia más equilibrada y mejorar la trazabilidad de las importaciones. Sin embargo, alertó que una aplicación poco clara de las disposiciones podría traducirse en mercancías inmovilizadas, capital detenido, mayores gastos administrativos y tiempos de espera más prolongados, con efectos particularmente adversos para los negocios con poca liquidez.
También señaló que el encarecimiento de los insumos podría trasladarse a los consumidores y afectar a sectores como la agricultura, la ganadería, la pesca, la manufactura y el turismo, actividades que requieren productos importados para operar.
En ese contexto, sostuvo que las autoridades deben establecer criterios transparentes y mecanismos de revisión que permitan distinguir entre las operaciones fraudulentas y las compras legítimas a precios competitivos.
León agregó que México cuenta con 5.5 millones de empresas registradas, según las cifras que citó del Censo Económico de 2024, y advirtió sobre la vulnerabilidad de los micronegocios que dependen de mercancías extranjeras y tienen recursos limitados para soportar retenciones prolongadas.
Ante ese escenario, planteó la necesidad de que el sector empresarial se organice para solicitar reglas claras y certidumbre jurídica antes de la entrada en vigor de las modificaciones.
En otro tema, informó que del 28 al 31 de octubre se realizará en el hotel Paradisus de Playa del Carmen la conferencia anual de AmCham Alliance, con la participación prevista de alrededor de 100 empresarios de más de 50 países.
“El encuentro contempla reuniones de negocios individuales y la participación de representantes de Asia, Europa y América Latina, con el objetivo de impulsar operaciones comerciales vinculadas con Quintana Roo”, abundó.
Fuente: NC








