Trump abusó de su poder con Ucrania

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WASHINGTON, EE.UU.- Tres juristas especializados en Derecho Constitucional, catedráticos de universidades de Estados Unidos, citados a declarar por los demócratas, aseguraron este miércoles ante el Comité Judicial de la Cámara Baja que el presidente Donald Trump abusó de su poder al pedir a Ucrania que investigara al exvicepresidente Joe Biden y a su hijo por posible corrupción en ese país.

“Basándome en los testimonios y las pruebas presentadas ante la Cámara Baja, el presidente Trump ha cometido delitos que pueden usarse para su destitución, al abusar corruptamente de la Presidencia”, señaló el profesor de Derecho de la Universidad de Harvard Noah Feldman.

Por el contrario, el experto en la Constitución de EE.UU. llamado por los republicanos consideró que destituir a Trump por este motivo crearía un “precedente peligroso” para los próximos inquilinos de la Casa Blanca.

“Me preocupa rebajar los estándares de juicio político para que se ajusten a una escasez de pruebas y una gran cantidad de ira. (…) La destitución de Trump crearía un precedente peligroso por la falta de procedimientos”, analizó Jonathan Turley, también profesor de Derecho, en este caso de la también prestigiosa Universidad George Washington.

En plena audición, la Casa Blanca acusó a estos tres expertos de tener “un sesgo conocido” contra el presidente. “Los ‘testigos’ de los demócratas decidieron su opinión hace mucho tiempo”, tuiteó la portavoz Stephanie Grisham, denunciando “una audiencia falsa”.

Nadie está por encima de la Ley

De los otros dos expertos participantes en la audiencia, tanto la profesora Pamela Karlan, de la Universidad de Standford, como el profesor Michael Gerhardt, de la Universidad de Carolina del Norte, coincidieron con Feldman al subrayar que Trump “golpeó a la democracia” estadounidense al pedir a un Gobierno extranjero que interfiriese en las próximas elecciones.

En su declaración, Gerhardt fue un paso más allá y aseveró que Trump ha cometido “varias ofensas” que merecen su destitución: soborno, abuso de poder y obstrucción a la justicia.

“Si el Congreso no actúa en este caso, entonces el proceso de destitución ha perdido todo significado y, junto con eso, las garantías cuidadosamente elaboradas en nuestra Constitución contra el establecimiento de un rey en suelo estadounidense”, apuntó.
“Nadie, ni siquiera el presidente, está por encima de nuestra Constitución y nuestras leyes”, agregó.

Después de dos meses de investigación, marcados por el testimonio de 17 testigos, los legisladores comenzaron en su ausencia el debate legal para determinar si su conducta correspondía a uno de los motivos de destitución mencionados en la Constitución: “traición, corrupción u otros delitos y faltas mayores”.

Sin dudarlo, tres prestigiosos profesores universitarios respondieron afirmativamente a la consulta.

De hecho, tanto demócratas como republicanos fueron virulentos durante la audiencia.

Trump “estaba dispuesto a comprometer nuestra seguridad y su cargo para obtener beneficios personales y políticos”, dijo el legislador demócrata Jerry Nadler, quien preside el Comité Judicial.

Pruebas suficientes

Estas comparecencias forman parte de la segunda fase de la investigación de la Cámara Baja de EE.UU. para abrir un posible juicio político contra Trump, en la que se analiza el marco legal del hipotético proceso de destitución.

Después de dos semanas de audiencias públicas dirigidas por el Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, encargado de hallar pruebas en el comportamiento de Trump para iniciar un juicio político contra él, ahora es el turno del Comité Judicial, para definir si esas ofensas son suficientes o no para continuar con el proceso.

El traslado de las audiencias significa que los legisladores tienen actualmente menos interés en reunir posibles actos irregulares de Trump desde la Casa Blanca y se centran ahora en encontrar si esas pruebas bastan para redactar y votar sobre los conocidos como “artículos” de juicio político, es decir, los cargos contra el presidente en caso de abrirse un proceso de destitución contra él.

Dada la mayoría demócrata en la Cámara, se espera que Trump ingrese en los libros de historia como el tercer presidente de Estados Unidos en ser sometido a un juicio político, después de Andrew Johnson en 1868 y de Bill Clinton en 1998, ambos absueltos.

Pero es poco probable que Trump sea removido del cargo, ya que el juicio tendrá lugar en el Senado controlado por los republicanos, donde sería necesaria una mayoría de dos tercios para destituirlo.

Al igual que los legisladores, los estadounidenses están divididos respecto al proceso de destitución de Trump: el 48,9% lo apoya frente al 43,9% que se opone, según el promedio de sondeos de RealClearPolitics.

Hoy trascendió que el 55% de estadounidenses desaprueba el trabajo de Trump, según un sondeo divulgado este martes por la Universidad de Saint Leo (Florida), que evidencia además que mantiene el apoyo de su base republicana.

Fuente: POR ESTO!

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