Un bioestimulante elaborado con la macroalga se exporta a Estados Unidos y reporta mejoras de hasta 18% en el rendimiento agrícola.
El sargazo que cada año arriba al Caribe mexicano está encontrando un destino industrial fuera de las costas: la fertilización de campos de cebada que abastecen a algunas de las marcas cerveceras más representativas del mercado global.
¿Cómo utilizan el sargazo del Caribe mexicano las cerveceras?
A través de Sarga AgriScience —división biotecnológica nacida de Carbon Wave—, la macroalga marina recolectada en las playas de Quintana Roo se transforma en un bioestimulante agrícola orgánico conocido como Sargapower, el cual se exporta al mercado estadounidense para su aplicación en cultivos de cebada comercializados por la firma agrícola CHS y utilizados por marcas como Corona y Heineken.
Rodrigo Malagón Millán, director de ventas de la firma, dijo que el insumo no reemplaza los fertilizantes tradicionales, sino que actúa como un protector vegetal contra el estrés hídrico y ambiental. Con una dosis de aplicación de un litro por hectárea, el bioestimulante formulado a partir del sargazo ha mostrado incrementos de hasta 18% en el rendimiento de las cosechas.
¿Qué beneficios ofrece el bioestimulante agrícola?
“El bioestimulante ayuda mucho a las plantas con el estrés, y con el cultivo que más hemos tenido éxito es la cebada. Grandes marcas cerveceras como Heineken y Corona han realizado pruebas con los granos cosechados bajo este esquema y nos recomiendan”, explicó.
El entrevistado señaló que el producto cuenta con el respaldo normativo de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), en México, y de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), en Estados Unidos, lo que ha permitido su comercialización continua en el sector agroindustrial norteamericano, donde también se aplica en cultivos de tomate.
Además del bioestimulante, la empresa desarrolla emulsificantes derivados del alga para la industria cosmética, utilizados en bloqueadores solares y cremas para homogeneizar agua y aceites. Asimismo, avanza en fases de investigación para fabricar cuero vegano e insumos para impresión 3D.
Fuente: SIPSE








