¿Tu ex mira tus historias sin hablarte? La psicología detrás del haunting

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Reaparecer en redes sociales mediante visualizaciones e interacciones silenciosas tras cortar el contacto genera un desgaste emocional conocido como angustia por interpretación; especialistas aconsejan priorizar la salud mental y cortar de raíz la dinámica antes que recurrir a la confrontación.

El fenómeno conocido como haunting se ha convertido en una fuente de malestar emocional dentro de las dinámicas de comunicación actuales. Este comportamiento ocurre cuando una persona, tras haber cortado la comunicación de manera abrupta (práctica denominada ghosting), reaparece en el entorno digital de su expareja o antiguo contacto mediante acciones sutiles, como dar un «me gusta» a publicaciones antiguas o visualizar historias en redes sociales.

El término, que no cuenta con una traducción exacta al español, hace referencia a una presencia que ronda, similar a la idea de una casa embrujada. Esta conducta se caracteriza por ser una forma de interacción desigual, donde quien desapareció mantiene el control sobre cuándo y cómo hacerse presente, sin buscar una comunicación directa o clara.

«Es una relación que empieza a formarse de una manera muy desigual. Imagínense que es una persona que está controlando completamente cuándo y cómo aparece. No está buscando una comunicación directa, simplemente está ahí alimentando un poco el interés», aseguró Mariano Salinas en entrevista para El Heraldo Radio.

Qué es el haunting y cómo detona la angustia digital

Esta situación suele provocar lo que se denomina «angustia por interpretación». Al recibir una señal de vida inesperada, la persona afectada tiende a cuestionar el significado detrás de la acción, preguntándose si existe un interés real de retomar el contacto o si se trata de una disculpa implícita.

«Lo primero que hay que entender es que esto provoca una cosa que se llama angustia por interpretación, que es lo que nos pasa la mayoría de las veces. Llega el like, llega la vista y uno se empieza a preguntar: bueno, pero qué significa».

Ante la aparición de estos comportamientos, la recomendación principal es priorizar la salud mental y evitar caer en ciclos de especulación. La confrontación directa con quien ya ha demostrado una falta de interés o responsabilidad afectiva al desaparecer suele resultar poco efectiva y contraproducente.

«Lo mejor que podemos hacer es ponerle un alto a la situación en sí, bloqueándolo, evitando que nos pueda seguir, lo que sea necesario para hacer; porque esto que sucede en nuestra mente, que empezamos a interpretar y que empezamos a imaginar, si lo dejamos crecer, va a ser un foco y una fuente de angustia inacabable».

La responsabilidad afectiva evita problemas venideros

Asimismo, el fenómeno invita a una reflexión sobre la ética digital. Tanto quienes reciben estas señales como quienes las emiten deben cuestionar sus motivaciones, las cuales pueden estar ligadas al ego o a la necesidad de mantenerse vigentes en la vida de otros.

Desarrollar una mayor responsabilidad afectiva es fundamental para evitar dinámicas que dañen el bienestar emocional de los involucrados.

«Ciertamente se puede confrontar, pero tiene un problema la confrontación. Estamos hablando de una persona que ya nos gosteó. Una persona que ya desapareció, que no tuvo ningún reparo en decir: bueno, bye, si te acuerdas que nos conocíamos, bueno, pues guarda el bonito recuerdo y ahí te quedas».

Fuente: Heraldo de México

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