Al contratar a más de 4 mil técnicos de Sembrando Vida como prestadores de servicios, la Secretaría de Bienestar se exime de darles seguro social, pero sus coordinadores les piden cuotas.
Ciudad de México.– Los técnicos y técnicas del programa federal Sembrando Vida, que asesoran en sistemas agroforestales a los sembradores de comunidades rezagadas, no están contratados como trabajadores sino bajo el régimen de «prestadores de servicios profesionales», por lo que no tienen seguridad social ni están registrados en la Nómina Transparente de la Secretaría Anticorrupción.
En lugar de sueldo reciben «honorarios mensuales» por 22 mil 114 pesos transferidos por la Secretaría de Bienestar, monto del que deben dar «cuotas» solicitadas por el Coordinador Territorial sin una rendición de cuentas y también desembolsar otra parte para trasladarse a asesorar a los beneficiarios en las comunidades de aprendizaje campesino (CAC’s), labor en la que algunos han fallecido en accidentes viales o incluso fueron secuestrados.
Así lo muestran contratos, respuestas a solicitud de transparencia y testimonios de técnicos consultados por la Unidad de Datos de SinEmbargo. Comunicación social de Bienestar respondió que «se revisará la situación» sobre las supuestas solicitudes de cuotas o cooperaciones.

Sembrando Vida es un programa federal que este 2026 cuenta con 40 mil 664 millones de pesos de presupuesto federal. Entrega como apoyo mensual 6 mil 450 pesos a sembradores que se encuentran en municipios con rezago social. Con la asesoría especializada de técnicos, se busca el cultivo en hasta 2.5 hectáreas de sistemas agroforestales y/o milpa intercalada entre árboles frutales y plantas como el durazno, limón, manzana, naranja, maguey, nuez, pera… a fin de cubrir sus necesidades alimenticias básicas.
Este año las reglas de operación tienen como meta a 445 mil sembradores en 26 estados, pero no desglosa en cantidad la composición del personal operativo regido bajo estas reglas. En años previos se han reportado más de 4 mil técnicos sociales y productivos para asesorar cada uno a 100 beneficiarios. Este personal especializado en ciencias agrícolas, biológicas y/o económicas son supervisados por 440 facilitadores comunitarios, quienes a su vez reportan avances en parcelas y viveros a 30 coordinadores territoriales, de acuerdo con los registros de la Nómina Transparente.
De marzo de 2025 al 30 de abril de 2026 la ahora Secretaria de Agricultura, Columba López Gutiérrez, era la Subsecretaria de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural encargada de la operación del programa Sembrando Vida. El 4 de junio fue sustituida por Adrián Flores Eredia, excoordinador territorial en Quintana Roo.
«Existe una simulación laboral»
Los técnicos sociales y productivos de Sembrando Vida están contratados como «prestadores de servicios», un régimen que se rige por el Código Civil federal que exime a la Secretaría de Bienestar de considerarlos trabajadores para los efectos legales ni son sujetos de prestaciones del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) como atención médica, guardería o jubilación.
«La ‘dependencia’ (Secretaría de Bienestar) no adquiere ni reconoce obligación alguna de carácter laboral, a favor del ‘prestador de servicios’ (técnico de Sembrando Vida) en virtud de no ser aplicables a la relación contractual que consta en este instrumento (…) el ‘prestador de servicios’ no será considerado como trabajador para los efectos legales y en particular para obtener las prestaciones establecidas por la ley del ISSSTE», dice el contrato que un técnico de Sembrando Vida debe firmar cada mes.


Sin embargo, se les exige como trabajadores al momento de capacitar a los beneficiarios y reportarse con una aplicación de georreferencia ante sus superiores.
«En el contrato dice que es por honorarios, pero en la práctica hay una clara relación laboral. Es una simulación laboral», comentó al respecto un técnico de Sembrando Vida.
Y sobre la falta de prestaciones del ISSSTE en un trabajo que implica traslados en carretera, terracería y surcos, una técnica agregó: «Necesitamos el apoyo también de salud, viáticos. Hay personas que nos trasladamos hasta dos horas de nuestro centro de trabajo».
Durante los traslados se han reportado accidentes viales y secuestros. En septiembre de 2025, la Técnica social Erika Hernández Hernández, con estudios en ingeniería agrónoma, viajaba en automóvil por carretera hacia Huauchinango, en la sierra norte de Puebla, pero falleció en un accidente vial en la autopista México-Tuxpan, en el tramo Pitula-San Alejo, reportó el diario poblano E-consulta. En julio de 2021 el becario de Sembrando Vida Gilberto Tapia Mendoza fue secuestrado en Tierra Caliente junto con otras dos compañeras del programa federal. Su cuerpo fue hallado con signos de tortura en Coyuca, Guerrero, en la carretera Acapulco-Zihuatanejo, como informó un familiar al diario local El Sur.
En octubre de 2025 la Secretaría de Bienestar argumentó que el técnico productivo y técnico social de Sembrando Vida «no percibe algún salario debido a que se contrata a través de un contrato de orden civil, a través del régimen de prestador de servicios profesionales. Los honorarios se pagan de acuerdo al periodo de contratación», expuso en la respuesta a la solicitud de información con el folio número 340025800040625.


Este tipo de contratación eventual facilita los despidos. Una cláusula indica las causantes de la rescisión de contrato sin necesidad de juicio, pero los coordinadores territoriales son quienes deciden cada mes renovar o no el contrato a los facilitadores comunitarios y a los técnicos. En Tapachula, Chiapas, el exfacilitador comunitario Didier López Arias denunció despidos sin notificación oficial a ocho facilitadores y 50 técnicos.
«Simplemente nos quitaron del grupo de WhatsApp de facilitadores», dijo en enero al diario local Alternativa Noticia.
«Cuotas» de su salario
De sus honorarios mensuales los técnicos de Sembrando Vida deben dar «cuotas» a sus superiores sin rendición de cuentas, de acuerdo con testimonios y una solicitud de información a la Secretaría de Bienestar vía transparencia.
Esto a pesar de que Bienestar contó con 40 mil 664 millones de pesos de presupuesto federal para el programa Sembrando Vida, incluyendo el capítulo de Servicios Personales y el de Materiales y Suministros.
Además, las reglas de operación indican que los técnicos, facilitadores comunitarios y coordinadores tienen derecho a hacer uso de los recursos económicos del programa para gastos de traslado, hospedaje y alimentación, considerando que este personal se encuentra realizando su trabajo en distintos estados de la República.
«Se nos exige una ‘cooperación’ para pagar las oficinas del coordinador estatal y facilitadores (estas figuras sí cuentan con prestaciones laborales, vehículos oficiales y apoyo de gasolina). Además de pagar rentas de oficinas para tomar nuestras reuniones con nuestros facilitadores, pagamos papelería, tintas, impresoras; debemos contar con laptop, impresoras, y todo lo que se requiera para desempeñar nuestro trabajo», compartió un técnico.

En la solicitud de información 340025800046725 realizada en octubre de 2025 a la Secretaría de Bienestar se cuestionó sobre las «cuotas o diezmo» solicitadas por Raúl Paulin Hernández, el entonces subsecretario de Inclusión Productiva y Desarrollo Rural (2020-2025), y Rocío Alonso Garibay, excoordinadora nacional de Operación y Promoción del Fomento a la Participación Social de Bienestar:
«Saber si en esa Secretaría se tiene conocimiento que los servidores públicos Rocío Alonso Garibay y Hugo Raúl Paulin Hernández exigían y obligaban a sus subordinados a pagar una cuota (diezmo) del salario que recibían, mismo que era entregado en efectivo a la C. Rocío Alonso Garibay».
La dependencia federal respondió en la solicitud de transparencia no haber encontrado información al respecto de ese funcionario público. Actualmente Raúl Paulin Hernández es coordinador general de Programas de Bienestar para el Campo en la Secretaría de Agricultura.
En su reciente declaración patrimonial reportó haber adquirido de contado un vehículo de 375 mil pesos en 2021, una casa a crédito de 9 millones de pesos en noviembre de 2023 y un colchón Lunna de 30 mil 700 pesos en diciembre de 2025. Además de su sueldo anual, ingresó 340 mil pesos por arrendamiento. Desde octubre de 2024 tiene un adeudo de 340 mil pesos. Antes de su cargo como coordinador de Sembrando Vida solo tenía un departamento adquirido a crédito por 4.6 millones de pesos.

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) fiscalizó más de 2 mil millones de pesos del capítulo de «honorarios» y «sueldo base al personal eventual» del personal operativo de Sembrando Vida del ejercicio 2021.
Detectó la contratación de 48 personas en la Ciudad de México, una en Estado de México y otra en Jalisco, entidades donde el programa no tenía cobertura geográfica según sus propias reglas de operación de ese año; y se identificaron 14 técnicos con el estatus de “baja por defunción”, a quienes se les seguía pagando, gasto que representó solo el 0.017 por ciento del total de nómina.

Sin embargo, los presuntos desvíos de la nómina no se registran al momento del pago mensual de honorarios, sino después. En Córdoba, Veracruz, los técnicos señalan a Marcos Antonio Hernández García, coordinador territorial C, por imponerles «multas» por llegar tarde a reuniones, así como solicitud de «cuotas» para rentar la oficina.
«No es justo que los eventos y oficinas institucionales se financien exprimiendo los bolsillos del personal de campo y de quienes trabajan la tierra. Compañeros, ¿en sus regiones también hay coordinadores cobrando ‘multas’ y rentas mensuales?», cuestionó un técnico de Córdoba en un grupo de Facebook del programa Sembrando Vida, donde otros le respondieron que en el municipio veracruzano de Acayucan pasa lo mismo. Ahí el coordinador territorial es Aldair Cabrera Díaz.
En la región del Istmo de Tehuantepec en Oaxaca, a los técnicos de nuevo ingreso les pidieron la mitad de su sueldo para «gastos operativos» y en Tabasco les han solicitado 50 pesos para imprimir sus contratos cada mes. Todo sin rendir cuentas.
Denuncias de acoso sexual
El Comité de Ética de la Secretaría de Bienestar registra cinco denuncias por acoso sexual y otras ocho denuncias por hostigamiento sexual dentro del programa Sembrando Vida, de acuerdo con la respuesta a la solicitud por transparencia con folio número 340025800043025.
Bienestar detalló que las presuntas víctimas de acoso y hostigamiento sexual son 13 mujeres contratadas por honorarios y eventual en regiones de Chiapas, Guanajuato, Puebla, Michoacán, Quintana Roo, Veracruz y Yucatán.
La Unidad de Datos de SinEmbargo obtuvo información sobre un caso en el Valle de México. «En febrero el facilitador me citó en la noche para tomar una capacitación junto con él a solas. La capacitación era virtual, no era necesario tomarla con él en la oficina, que es un local que rentamos. Me puso en riesgo al trasladarme de noche, pero no obtuve ningún seguimiento de la denuncia por parte de Columba López (entonces coordinadora de Sembrando Vida y ahora Secretaria de Bienestar)», compartió la víctima de acoso.

Las denuncias que interpusieron las 13 mujeres ante el comité, al corte de noviembre de 2025, no llegaron a ninguna sanción. Cuatro quedaron en recomendación, seis se concluyeron por falta de elementos y otras tres se desecharon porque los denunciados ya no laboran en la Secretaría de Bienestar.
La Unidad de Datos de SinEmbargo informó previamente que los más de 19 mil Servidores de la Nación que censan y distribuyen los programas sociales de la Secretaría de Bienestar tienen un contrato eventual cada tres meses sin derecho a vacaciones, liquidación justa ni pago de horas extras y son obligados a llevar invitados a eventos partidistas y del Gobierno.
Fuente: sinembargo








