El efecto Carlsen: el mundo del ajedrez asimila la fuga de su campeón

Ding Liren, el gran beneficiado, reconoce que ha tenido suerte y que está ante la oportunidad de su vida Kasparov se solidariza con Magnus: «Requiere valor»

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No por esperada y temida, la noticia de la renuncia de Magnus Carlsen a la corona ha dejado indiferente a nadie. Las reacciones se han sucedido desde que el campeón del mundo anunció que, definitivamente, ha decidido no competir más por el título. Su rival, el ruso Ian Nepomniachtchi, se tendrá que enfrentar ahora al gran maestro chino Ding Liren, uno de los primeros en confesar cómo se sentía.

«¡Es difícil de creer! Tengo que calmarme un poco», declaraba al periodista Tarjei J. Svensen y a Chess24 el ahora aspirante al título: «Estos días estaba un poco nervioso. Pensé que la noticia podría llegar». «Es una oportunidad por la puerta de atrás. Tengo mucha suerte de poder jugar el duelo por el Campeonato del Mundo. Es una oportunidad única en la vida».

Ding ya piensa en su duelo contra Nepo: «Hay más de medio año. Tengo que hacer un plan y ampliar mi repertorio de aperturas. Como tengo tanto tiempo, trabajaré mucho en el ajedrez y fuera de él. Ahora estoy motivado». Sobre Carlsen, el gran maestro asiático creo que su decisión «se basa en razones ajenas al ajedrez», más relacionadas con la motivación: «Es muy difícil encontrar ideas de apertura en el Campeonato del Mundo cuando los rivales están tan bien preparados. Puede que prefiera jugar más torneos que no requieran tanta preparación, para poder divertirse e intentar llegar a los 2900 puntos Elo».

El otro beneficiado es Nepo, en su caso porque ahora se enfrentará a un rival presumiblemente menos duro. «Personalmente, es bastante decepcionante y triste. Tal vez se sintió un rehén de toda esta situación», declaró el ruso.

Otras estrellas del tablero, como Garry Kasparov, se han pronunciado sobre la noticia ajedrecística del mes. El Ogro de Bakú ha dedicado al asunto un hilo en Twitter, red social en la que se acerca al millón de seguidores. Él mismo, recuerda, se retiró en 2005, a los 41 años, cuando todavía era número uno del mundo.

«Lo primero que pensé fue que ojalá mi madre siguiera viva para que viera a otra persona hacer lo mismo que yo, o algo parecido. Alejarse de lo que todo el mundo espera o exige que hagas requiere valor. Me solidarizo con Magnus», escribe Kasparov.

El excampeón es crítico con la FIDE: «No soy psiquiatra ni un lector de mentes, pero entiendo que incluso un campeón del mundo necesita cambios y quiera verlos en el mundo del ajedrez. Los necesita. La FIDE ha sido un vehículo directo e indirecto para la inteligencia rusa desde hace décadas y parece que continuará así mientras sea útil». «Magnus ha sido un gran campeón y seguirá siéndolo. Tal vez no había forma de conciliar su necesidad de expresión creativa y el formato de lucha clásica que yo prefiero. Que así sea. A por nuevos retos y más ajedrez de calidad en lugar de política». «Mantenerse en la cima es más difícil que llegar a ella, porque se compite con la sensación de haber alcanzado ya el objetivo de la vida. Mantenerse motivado después de escalar el Olimpo es como escalar el Monte Everest por segunda vez, o por sexta. El ser humano necesita un propósito», añade Kasparov.

Emil Sutovsky, director general de la FIDE y una de las dos personas que se reunieron con Carlsen en Madrid, afirma que no está de acuerdo con los que creen que un Mundial sin Magnus carezca de sentido. «Claro que sería mejor tenerlo, pero el suelo entre el número 2 y el número 3 del mundo es muy legítimo. Sí, Magnus seguirá siendo el más fuerte, pero imaginad que jugara y perdiera; seguiría siendo el más fuerte». Sutovsky se suma así a la reacción oficial de su presidente, Arkady Dvorkovich, que se puede leer al final de esta noticia.

Sutovsky, en lo que suena como una justificación, añade que «todos los campeones dominantes renunciaron en algún momento». «MorphyLasker (renunció al título en 1920 e insistió en jugar el duelo de 1921 como retador), FischerKasparov. Sin FIDE, con FIDE débil, con FIDE fuerte. No importa. Por triste que sea, Carlsen está en la línea de sus grandes predecesores».

Petición de consenso

Otro comentario destacado es el del GM francés Maxime Vachier-Lagrave: «Es una pena, por supuesto, que el número del mundo y el campeón del mundo durante 10 años ya no forme parte del ciclo», opinó, antes de confesar que no le sorprendió lo ocurrido. «Al principio pensé que jugaría, pero en los últimos días estaba claro que Magnus no lo haría», dijo a Chess24, refiriéndose a «fuentes internas».

«Para mí no cambia nada», añadió. «La cuestión ahora es, por supuesto, que no va a provocar un cambio esta vez, pero tal vez sí para el próximo ciclo. Lo mejor es, por supuesto, poner a todos en la mesa, a Magnus y al resto de jugadores, a pensar en lo que queremos».

Entre las reacciones tampoco faltaron bromas y memes, como la imagen tuiteada por el gran maestro Simon Williams, sobre la coincidencia del anuncio de Carlsen y el Día Internacional del Ajedrez. Su mensaje no requiere mayores explicaciones:

El maestro internacional y comentarista español David Martínez comentaba algo parecido: «Magnus Carlsen ha logrado que ya no se nos olvide cuándo es el día del ajedrez 🥲». Otra de las bromas fue la del gran maestro estadounidense Hikaru Nakamura, que escribió: «¡Abandono!», para corregirse de inmediato: «Es broma. Amo mi trabajo». El propio Carlsen respondía en el mismo tono a ‘Naka’, con algo parecido a «Sobredosis de copia».

Short, polémico

Más controvertida, como acostumbra, es la opinión del británico Nigel Short, antiguo aspirante al título y vicepresidente de la FIDE, hasta que hace unas semanas presentó su dimisión: «Hay una honestidad refrescante en Magnus Carlsen al anunciar que no quiere jugar el duelo por el Campeonato Mundial de la FIDE. No ha fingido que es culpa de los obstinados negociadores o que no puede jugar porque está embarazado, las excusas tradicionales». El gran maestro niega que su comentario sea machista. «No es sexista ni está fuera de contexto. Se ha utilizado antes como excusa. Conozca la historia», responde a alguien que lo critica por su frase.

Otro gran maestro británico, Nigel Davis, quitaba hierro al asunto: «Yo estimo que en un 30-40% de los Campeonatos del Mundo a lo largo de la historia el campeón oficial no era el jugador más fuerte del mundo. En el gran esquema de las cosas, esto no es realmente un gran problema».

El GM español Miguel Illescas, por su parte, se muestra comprensivo con la actitud del número 1. «Creo que la falta de motivación de Carlsen tiene que ver también con el hiperdesarrollo de las aperturas, que hace muy difícil crear juego interesante en un ‘match’ clásico frente a un rival bien preparado». Y, constructivo, vuelve a proponer soluciones: «Habría que sortear las aperturas justo antes del comienzo de la ronda, o bien obligar al blanco a asumir más riesgos. Ahí viene mi idea de que cada día hubiera un ganador, y si una partida es tablas se juega otra con el tiempo restante. Formato exigente. Un ‘match’ a 9 rondas bastaría».

Fuente: ABC

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