Coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental, el CEU lanza una campaña para recordar que dedicar más tiempo a escuchar puede ayudar a detectar situaciones de malestar emocional.
47 segundos. En menos de un minuto las personas cambian, de media, su atención, según una investigación de la Universidad de California dirigida por la profesora de Informática Gloria Mark.
Escuchar al otro más allá de 47 segundos para detectar problemas de salud mental. Es la propuesta del CEU de cara al Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra el próximo sábado 10 de octubre. La campaña, titulada precisamente 47 segundos más, parte de la idea de que, según diversos estudios, nuestra capacidad de atención decae cuando llevamos esa cantidad de segundos concentrados en algo.
Sin embargo, «detenerse y dedicar unos segundos más a escuchar a los demás puede ayudarnos a percibir señales que, con frecuencia, pasan desapercibidas», explican desde el CEU. El valor de la escucha y del acompañamiento en el cuidado de la salud mental.
En uno de los vídeos de la campaña, se observa una conversación entre dos estudiantes. Uno comparte noticias aparentemente positivas, aunque sus gestos revelan dudas y necesidad de apoyo. Mientras habla, la atención de su interlocutora se empieza a desvanecer y todo apunta a que la conexión se perderá a los 47 segundos.
Con esta campaña, el CEU quiere poner en valor la responsabilidad personal en este ámbito. «Todos podemos contribuir al bienestar mental de familiares, amigos y compañeros a través de gestos tan cotidianos como escuchar, preguntar o interesarse por los demás, primer paso para ofrecer apoyo a quien lo necesita», aseguran.
Compromiso del CEU
La iniciativa es un paso más en el compromiso de la institución educativa con la promoción de la salud mental. El año pasado, el CEU impulsó la campaña Yo soy tu paraguas, una acción centrada en la importancia del apoyo de la comunidad, la familia, los amigos y las personas cercanas como factor protector frente a las dificultades emocionales.
Mientras aquella campaña ponía el acento en la red de apoyo que todos necesitamos, 47 segundos más profundiza en el paso previo: la capacidad de detenerse, escuchar y reconocer cuándo alguien puede necesitar ayuda.
Uno de los principales desafíos sanitarios
Los trastornos de salud mental constituyen en la actualidad uno de los principales desafíos sanitarios y sociales en todo el mundo. Un análisis del Global Burden of Disease 2023, publicado en The Lancet, estima que en 2023 alrededor de 1.170 millones de personas sufrían algún trastorno de salud mental, frente a los 599 millones de 1990. La mayor incidencia se observa entre los 15 y los 19 años, un dato que refuerza la importancia de actuar desde la prevención -no desde la reacción- y prestar un apoyo específico durante la adolescencia.
En este sentido, los colegios del CEU implantaron hace ya varios años el programa MENTIS, un proyecto propio de salud mental que trabaja la prevención, la detección precoz y el acompañamiento de los alumnos mediante una intervención coordinada de toda la comunidad educativa.
Para Macarena Borrega, coordinadora del programa MENTIS del Área de Colegios CEU, la educación emocional debe traducirse en aprendizajes concretos para la vida. Por ejemplo, «poner límites y respetar los de los demás, pedir ayuda, asumir pequeñas responsabilidades, expresar lo que necesitamos, afrontar aquello que nos cuesta». Asimismo, anima a «descubrir quién soy, qué necesito y en quién me estoy convirtiendo» como claves para prevenir dificultades posteriores en la edad adulta. «Necesitamos ofrecer a nuestros niños y adolescentes un entorno seguro y adultos de referencia que les ayuden a comprender lo que les sucede, conocerse y desenvolverse en el mundo», afirma.
Salud mental y física
Pero esa mirada preventiva, desde una concepción integral de la salud, pasa también por cuidar lo físico. Tomás Chivato, decano de la Facultad de Medicina de la Universidad CEU San Pablo, recuerda que la dimensión mental no puede separarse de la física, la social, la anímica o la espiritual. «Atendemos y cuidamos personas, no solo enfermedades», señala.
Cuidar la salud mental implica, por tanto, incorporar el autocuidado a la vida diaria. Dormir bien, realizar ejercicio, cuidar la alimentación, evitar los tóxicos y la hiperconexión, conservar relaciones familiares y sociales y recurrir a otras personas cuando resulta necesario forman parte de ese cuidado. Tomás Chivato insiste especialmente en una idea: «Pedir ayuda no es una debilidad».
Fuente: alfayomega








