Con ellos, España llegó a su máximo nivel en las aulas a base de esfuerzo y vocación. Después de la catástrofe en PISA, opinan sobre los docentes de hoy (y sus carencias), las leyes educativas o la actitud de los padres.
Después del varapalo que ha supuesto PISA, la educación española atraviesa una profunda crisis de identidad que enfrenta a dos modelos pedagógicos antagónicos. Frente al auge de la educación por proyectos, la rebaja de la exigencia académica.
La perspectiva de la vieja escuela
- Pérdida de rigor: Docentes retirados argumentan que la transmisión estricta del saber ha cedido terreno ante modelos flexibles y proyectos.
- Autoridad y familias: Indican que la figura del profesor ha perdido peso frente a la sobreprotección y el cuestionamiento constante de los criterios educativos.
- Esfuerzo individual: Sostienen que la exigencia bajó y que se premia menos el mérito y la capacidad de sacrificio.
El papel de las emociones
- Impacto en el aprendizaje: La psicología y la neuroeducación señalan que las emociones regulan la memoria, la curiosidad y la motivación para estudiar.
- Éxito profesional: Diversos expertos defienden que las competencias socioemocionales son clave para resolver conflictos y liderar equipos de trabajo.
Fuente: ABC








