Chihuahua: Aventura, tradición y naturaleza

Descubriendo la herencia menonita en Cuauhtémoc, Chihuahua una experiencia única. El Parque Aventuras Barrancas del Cobre brinda emociones con sus tirolesas y vistas espectaculares, mientras que el legendario tren Chepe nos lleva en un viaje inolvidable por la Sierra Tarahumara

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Chihuahua, el estado más grande de México, es una tierra de contrastes y sorpresas. Desde la Ciudad de México, un vuelo de poco más de dos horas nos transporta a este rincón del norte del país, donde la aventura y la cultura se entrelazan de manera fascinante.

El Sotol

El primer destino fue la sotolera Oro de Coyame, ubicada cerca de Aldama. Aquí descubrí el Sotol, la bebida destilada emblemática de la región, elaborada a partir de la planta del mismo nombre (Dasylirion spp.). La visita a la sotolera fue una inmersión en la tradición y el proceso artesanal de esta bebida, desde la cosecha hasta la destilación.

El Sotol es una bebida que va de los 44 a los 55 grados de alcohol, con sus variadas notas herbáceas y ahumadas y la de víbora, es una tradición centenaria que cuenta con Denominación de Origen.

Herencia Menonita

Continuando el viaje, llegué a Ciudad Cuauhtémoc, la región manzanera más importante del país y mejor conocida como la ciudad de las tres culturas, ya que ahí convergen los menonitas, raramuris y mestizos.

Ahí se encuentra, el Museo Menonita una ventana al pasado, mostrando la historia, la arquitectura y la vestimenta de esta comunidad. Al recorrer sus salas, nos encontramos con objetos antiguos como cajas fuertes, tinas para bebés, juguetes, herramientas de trabajo, estufas de leña, vestimentas tradicionales y una recreación detallada de sus hogares.

Los menonitas han conservado su herencia cultural y religiosa, al mismo tiempo que se han adaptado a su nuevo entorno en México. Visitamos a la familia Unger Kroeker, donde el pan recién horneado, empanadas de manzana y las conservas caseras, como las mermeladas de fresa, frambuesa, manzana y ruibarbo solo son algunas de las delicias que nos esperan.

Una parada obligada es la pizzería Los Arcos, donde es evidente, la habilidad de los Menonitas en la agricultura y la elaboración de productos lácteos, como queso, leche y los deliciosos helados.

Parque Aventuras Barrancas del Cobre

El siguiente capítulo de la aventura fue el Parque Aventuras Barrancas del Cobre, en Creel. Este parque es un paraíso para los amantes de la adrenalina, con actividades como tirolesas, puentes colgantes y un teleférico que ofrece vistas impresionantes de las barrancas. La conexión con la naturaleza y la cultura tarahumara fue un elemento constante en esta experiencia.

Cuenta con el teleférico, que es el tercero más largo del mundo sin torres intermedias, hasta el circuito de tirolesas más extenso de Latinoamérica con 7 tirolesas y dos puentes colgantes, la ZipRider: una experiencia única en el mundo que te lleva en un emocionante recorrido de más de 2.5 kilómetros, alcanzando velocidades de hasta 100 kilómetros por hora.

El Chepe

La joya de la corona del viaje fue el legendario tren Chepe, que recorre el trayecto de Divisadero a Los Mochis. A bordo, disfruté de la comodidad y el servicio de primera clase, mientras el tren serpenteaba a través de paisajes impresionantes.

El Chepe Express atraviesa 86 túneles y 37 puentes en un recorrido que es una verdadera joya de la ingeniería mexicana. Cuenta con un vagón restaurante que ofrece una mezcla de sabores de Chihuahua y Sinaloa: el Filete Rodrigo, el Filete Chemita, el Aguachile rarámuri, el pulpo a las brasas y la hamburguesa Chepe, además de la mixología, entre los que destaca: el Sotol.

Fuente: eleconomista

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